
El verano termina. Se va, nos deja, nos abandona. Nos canta como Julieta Venegas un "Me voy, que lástima pero adiós". Le llega el turno de calentar otras tierras, otras gentes, otros corazones.
Su sitio lo ocupará el otoño. Deshojará nuestros sueños de verano dejándolos desnudos, tiritando. Tras su paso, a nuestros pies un manto en colores cálidos, ya apagados. En nuestro cuerpo las marcas de los primeros mordiscos del frio. En nuestros ojos húmedos, azul. Esperando, los rigores del invierno.
Queramos o no, a base de golpes de realidad, nos pondremos lo abrigos, nos apoyaremos en los paraguas, arrugaremos la frente y los ojos desafiando inútilmente el viento que viene del norte.
Recuerdo que de niño me gustaba la lluvia e ignoraba el frío. Para sufrimiento de mi madre, me encantaban las mojaduras. No usaba las capuchas, despreciaba los paraguas, sonreía al viento y me zambullía en la lluvia a carcajadas. Recuerdos de lluvia que me sorprendía en la bicicleta, pedaleo alegre, risas. Ahora la más mínima amenaza de lluvia o frio y mi pereza adulta dejan a la bicicleta encerrada en el trastero.
No tan niño, enredé a alguna chica bajo la lluvia, al borde del mar y deslizándonos sobre ruedas. Aquel dia reímos como niños, nos empapamos abriendo túneles en la lluvia. Después entrabamos en calor con miradas, eso si, con un brillo que de niño desconocía. Un espejismo, a la semana siguiente me preguntaba si habia hecho la mili para luego indicarme lo bien que me habría ido un poco de adiestramiento militar (yo, agotadas mis prórrogas de estudios y descartadas las milicias universitarias, me declaré objetor de conciencia).
Y ahora que mi verano me dice adios, me viene a la cabeza aquel cuento en que el Gigante sufría en su jardín el invierno permanente. Había alejado a los niños, y sin niños ni la primavera se atrevía a entrar. Hasta que los niños volvieron.
Y me pregunto si puedo hacer lo contrario, alejar esa sombra de invierno que ahora acecha. ¿Queda niño suficiente dentro de mi?
Eso si, sin que nadie me recuerde lo bien que me habria venido un poco de mili.
Su sitio lo ocupará el otoño. Deshojará nuestros sueños de verano dejándolos desnudos, tiritando. Tras su paso, a nuestros pies un manto en colores cálidos, ya apagados. En nuestro cuerpo las marcas de los primeros mordiscos del frio. En nuestros ojos húmedos, azul. Esperando, los rigores del invierno.
Queramos o no, a base de golpes de realidad, nos pondremos lo abrigos, nos apoyaremos en los paraguas, arrugaremos la frente y los ojos desafiando inútilmente el viento que viene del norte.
Recuerdo que de niño me gustaba la lluvia e ignoraba el frío. Para sufrimiento de mi madre, me encantaban las mojaduras. No usaba las capuchas, despreciaba los paraguas, sonreía al viento y me zambullía en la lluvia a carcajadas. Recuerdos de lluvia que me sorprendía en la bicicleta, pedaleo alegre, risas. Ahora la más mínima amenaza de lluvia o frio y mi pereza adulta dejan a la bicicleta encerrada en el trastero.
No tan niño, enredé a alguna chica bajo la lluvia, al borde del mar y deslizándonos sobre ruedas. Aquel dia reímos como niños, nos empapamos abriendo túneles en la lluvia. Después entrabamos en calor con miradas, eso si, con un brillo que de niño desconocía. Un espejismo, a la semana siguiente me preguntaba si habia hecho la mili para luego indicarme lo bien que me habría ido un poco de adiestramiento militar (yo, agotadas mis prórrogas de estudios y descartadas las milicias universitarias, me declaré objetor de conciencia).
Y ahora que mi verano me dice adios, me viene a la cabeza aquel cuento en que el Gigante sufría en su jardín el invierno permanente. Había alejado a los niños, y sin niños ni la primavera se atrevía a entrar. Hasta que los niños volvieron.
Y me pregunto si puedo hacer lo contrario, alejar esa sombra de invierno que ahora acecha. ¿Queda niño suficiente dentro de mi?
Eso si, sin que nadie me recuerde lo bien que me habria venido un poco de mili.


1 comentarios:
¡Aiss! Besitos y abracico, Luissi.
¡Ea, ea, ea, ya pasó, ya pasó!
Publicar un comentario en la entrada