miércoles 3 de enero de 2007

Año nuevo y ... ¿que cambiaré?

En las efemérides nuestros ojos miran alternativamente para atrás y para adelante, para adelante y para atrás. Excusa para los balances. Y que mejor excusa que empezar un año nuevo. Por cierto ... ¡Feliz 2007!

En estas fechas salen las cosas que más nos importan, deseos que se convertirán en nuestros propósitos. Los hay para todos los gustos y no hay generalidad que los abarque a todos.

Decimos querer salud, mucha salud, y dejaremos el tabaco si fumamos. Empezaremos a comer mejor, haremos ejercicio aunque no nos guste ni un pelo. Nadie dice nada de las borracheras, supongo que a muchos no les parece muy insano, de hecho es incluso plausible pensar que durante la formulación de los primeros propósitos estén en vías de conseguir ¡la primera del año!

Decimos querer amor, encontrar ese alma gemela que durante el año pensamos que no existe. Y también sexo, de bastante a mucho, y del satisfactorio, claro. Los más ambiciosos mezclado con amor, con mucho amor. Bueno, eso al menos decimos los que no tenemos amor, porque los que lo tienen dirán "virgencita que me quede como estoy" (versión educación católica - hispánica). Los que ya tienen sexo, mas o menos satisfactorio, siguen pidiendo más y/o de más calidad. Porque de eso uno no se cansa. Al menos no de pedir.

Dinero sólo suelen pedirlo los que realmente lo necesitan, al menos lo que se dice pedirlo en serio. No está tan bien visto como la salud, o el amor. ¡Incluso el sexo está mejor visto! los que lo necesitan mucho suelen pedir hasta un trabajo, para ganárselo más o menos honradamente; a veces incluso un trabajo a mayores de uno insuficiente y que les permita pluriemplearse. Los que no lo necesitamos tanto nos conformamos con pedir un buen bote en la Primitiva, o en cualquiera de sus versiones. Es decir, dinero por la cara, que no queremos castigarnos mucho más por el vil metal.

Alguna gente sigue también con los grandes deseos: La paz mundial, el fin del hambre y de las desigualdades, vamos, que en la eterna lucha del bien y del mal, los malos sean muuuucho menos malos que a lo que estamos acostumbrados, y sobre todo hagan mucho menos daño. Serían deseos de la gran mayoría si fuéramos capaces de mantener la fe. Pero ya para muchos pedir lo de la lotería queda grande, incluso lo del sexo se ve como muy difícil, como para ponerte a emular a Miss y Míster Universo en su discurso de buenos deseos. O en cualquier otra cosa, ya puestos.

Después quedan ya los deseos personales, mas pequeñitos pero más interesantes, al menos para los interesados. No por viejos los deseos caducan. Yo sigo pensando en que me suban el sueldo, que ya van 3 añitos sin siquiera el IPC. Y también podían empezar a construir mi futuro piso, que aunque nunca pensé que lo entregaran en el 2006, tampoco imaginaba que en pleno 2007 aún no pudiera ir en una tarde ociosa a ver como trabajan (o vaguean) en él.

Del deseo al propósito hay un camino, a veces más largo incluso que del propósito a la acción. Lo de la salud parece lo más sencillo, y es que la ciencia, la educación y nuestro entorno aún nos ayuda un poco. Lo de la alimentación, ejercicio y malos vicios nos lo sabemos todos bastante bien, aunque sea a costa de que nos quieran vender un simple agua mineral, alimentos macrobióticos y todo tipo de parafernalia de la salud. A mi incluso me gusta cocinar (aunque tengo que vencer una pereza cada vez mayor a planificar qué hago, y sigo siendo mal cocinero como para mirar la nevera y sacar un plato que valga la pena). Me gusta ir al gimnasio, me divierten un montón de actividades, y si voy a ellas lo de ir los fines de semana a cultivar los músculos me parece más prescindible. Yo sigo siendo perezoso también para esto, ¡que conste!, pero es más fácil, una vez que estás anotado a uno es cuestión de preparar la bolsa y seguir el impulso cuando aparece.

En el amor ya es más difícil hablar de propósitos. Pocos son capaces de reconocer los propios defectos en estos terrenos la décima parte de lo que reconocen los de los demás, con lo que ¿qué podemos cambiar de nosotros?. Además, ¿hay algo más azaroso que el amor? ¿Qué vas a proponerte? Pues nada, más sexo, y te propones que si además hay suerte y aparece Venus, no dejarás escapar la ocasión sin arrojarte a sus brazos. Total, los moratones pasan, y Venus se suele hacer de rogar (si te llenas de moratones no me eches a mi la culpa, gradúate la vista o el corazón).

En el dinero ... ya casi mejor ni hablar del tema. Podríamos proponernos trabajar más o mejor, pero eso no garantiza ni un solo duro más salvo que tengas negocio propio (y en ese caso seguro que ya trabajas más de lo que debes, teniendo en cuenta los otros propósitos). O sea, que nos queda la mala vía de trepar o robar, y si ya tienes una edad como es mi caso, posiblemente ya lo haces en la medida en que eres capaz. Y sino será por tonto (si, tu llámale íntegro, pero pregúntale a los demás), con lo que no te vas a poner ahora con esas gaitas. Te va a salir mal y vas contra la salud.

En fin, yo no voy a hacer muchos propósitos este año, que ya con renovar los que tengo pendientes voy sobrado. Esta semana tengo el taladro en casa ... ¿colgaré el mueble del baño que compró mi compa de piso hace ya ... quién sabe? La solución, después de vuestros comentarios.

Felices propósitos, ¡mejores acciones!
Ah, se me olvidaba, el sexo cuenta también como bueno para la salud, y cuantos más nos pongamos a ello ¡más fácil! ¿no?

2 comentarios:

treintaytantos dijo...

No soy de propósitos de Año Nuevo, me propongo cosas todos los días y la mayor parte de ellas...no las hago. Hace tiempo que dejé de planificar mi vida, por eso de que pocas cosas me han salido como yo pensaba hace unos años.
Pero puestos a hacer un ejercicio de reflexión, te diré que sigo convencida de que debo adelgazar (incluso iba a hacer un post sobre ello) y hacer ejercicio. No pienso dejar de beber, es más, cada vez me estoy aficionando más al vino y a la cerveza. No fumo, así que no me hace falta dejarlo. Del dinero, sólo espero mantenerme como estoy, no hay demasiada queja aunque el euribor me sigue de cerca.
Lo que sí espero de este año y del otro y del otro,... es disfrutar más de la vida, de las personas que tengo cerca, que me quieren y a las que quiero, valorar los pequeños momentos, ser más tolerante, no dejar de sentir, ser más fuerte, pero no por ello insensible...en fin, vivir intensamente!!

tu dijo...

a mi me gustaría que en este 2007 tuviera menos sueño... (no sé por qé será pero desde que ha empezado no pienso en otra cosa q en dormir)